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Covid Campana: Una Esperanza

09 07 2020

La naturaleza nos ha enseñado que, con el tiempo, la curva de los procesos biológicos sube, alcanza un máximo y luego baja. Las infecciones por el coronavirus no tenían porqué ser una excepción. La imagen que aquí muestro es un ejemplo de lo que pasó en algunos países europeos; dejo fuera el caso de China porque su curva se aplanó mucho antes y se ha mantenido desde entonces muy baja; la imagen representa las gráficas actualizadas en el día a día por la Organización Mundial de la Salud. En una descripción generalizada, las curvas europeas muestran que el número de contagios empezó a subir, llegó a un máximo donde permaneció aproximadamente un mes y de ahí empezó a descender. Al día de hoy, inicio de junio, el número de casos infectados ha disminuido considerablemente. Las curvas tienen la forma característica de campana de un proceso biológico, con una duración aproximada de dos meses entre el máximo y el descenso, por lo que es una esperanza de que esto va a pasar por sí solo; tomemos en cuenta que aún no hay medicamentos ni vacuna. En la imagen también está México, donde vemos que la curva apenas va en su fase de subida, pero las últimas barras al 31 de mayo parecen indicar que estamos ya alcanzando el máximo. De ser así, la predicción es que estaremos en ese pico máximo hasta finales de junio, y durante julio empezará el descenso. Si todo marcha como la mayoría de las curvas, a principios de agosto estaremos en el nivel que hoy tienen los europeos. Esta es una predicción de México como país, pero en el interior cada región tendrá su propia campana. Veracruz sigue en la fase de ascenso, una vez que lleguemos al máximo la predicción es que dos meses después la curva regresará a su nivel más bajo. Aún no hay otra salida más que seguir intensificando el auto cuidado, el virus nos está diciendo que se va a ir pero tenemos que esperar un poco más.

Por Jorge Manzo Denes*
* Es científico de la Universidad Veracruzana en el campo de las neurociencias, con especialidad en el autismo; docente del Doctorado en Investigaciones Cerebrales; profesor con perfil PRODEP; miembro del Sistema Nacional de Investigadores y miembro de la Academia Mexicana de Ciencias. Fue Coordinador de la Maestría y Doctorado en Neuroetología, así como fundador y director del ahora Instituto de Investigaciones Cerebrales, y ha sido organizador de múltiples actividades docentes, así como conferencista en diversas instituciones. Es evaluador de proyectos Conacyt y revisor de manuscritos científicos en diversas revistas especializadas. Autor de numerosos artículos científicos nacionales e internacionales.

Biografía extensa

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