#TodosUnidosSomosUV

Sobre mi trayectoria

26 01 2021

Recién comenzando este año manifesté públicamente mi postura para contender por la Rectoría de la Universidad Veracruzana (UV) en este 2021. Si bien en redes sociales recibí diversos cumplidos, que agradezco, algunas personas realizaron una pregunta interesante ¿quién es él? Es cierto, desconozco cuantas personas conocen mi historia académica, por ello la pregunta se me hizo muy apropiada, por lo que aquí resumo mi trayectoria.

Nací el 24 de agosto de 1963 en una comunidad zapoteca del Istmo de Tehuantepec en el estado de Oaxaca, en un pueblo que se llama Unión Hidalgo. Es un pueblo que hasta la fecha mantiene el zapoteco como lengua, sus propios vestidos y su propia cultura. Soy el sexto de ocho hermanos, donde cinco son mujeres y tres somos hombres.

En la búsqueda de mejores condiciones económicas, mis padres cruzaron el Istmo de Tehuantepec hacia los límites de Veracruz y Tabasco, donde mi padre ingresó a laborar en la compañía petrolera de la nación.

Soy de la generación a la que no le tocó asistir a un jardín de niños, así que al cumplir los seis años reglamentarios entré de lleno a la primaria. Mi padre siempre nos llevaba a vivir a donde le tocaba trabajar, así que el primer año de primaria lo hice en La Venta y de ahí nos fuimos a vivir a Sánchez Magallanes, ambos en el estado de Tabasco, donde hice del segundo al cuarto año. Después nos movimos a Agua Dulce, Veracruz, donde ya más establecidos familiarmente terminé la primaria y estudié la secundaria y preparatoria.

Mis padres siempre nos estimulaban para estudiar. Así que estando en Agua Dulce dos de mis hermanos mayores habían salido ya para la Universidad. Uno decidió estudiar Matemáticas en la UNAM, en la Ciudad de México y otra Biología en la UV, aquí en Xalapa. Yo aún estaba en la preparatoria decidiendo que carrera tomar. Tenía dos opciones en mente, Física o Fotografía, parecían muy alejadas una de otra. Finalmente, no fue ni una de ellas.

En unas vacaciones mi hermana, que ya estudiaba y vivía en Xalapa, llegó a casa en Agua Dulce, llevaba consigo un libro sobre biología y, en una tarde de ocio tomé el libro y al paso de sus páginas llegué a un capítulo llamado “Fotosíntesis”, el proceso por el que las plantas, utilizando agua y luz solar, generan alimento, en un mecanismo que en general se conoce como Biofísica. Quedé impactado y con una decisión firme: estudiaría biología para especializarme en fotosíntesis. El plan estaba listo, ahora a prepararme para la Universidad.

Cuando llegó el momento, y la Universidad Veracruzana emitió la convocatoria, me fui a Coatzacoalcos para presentar mi examen de admisión. Fui aceptado y me moví a Xalapa a estudiar Biología. Estando ya en tercer semestre, una de nuestras maestras invitó a un profesor de la UNAM, quien nos impartió una clase y laboratorio sobre la biofísica de las neuronas. La biofísica me causó un impacto mayor que aquél provocado por la fotosíntesis, lo que marcó mi rumbo hacia las neurociencias.

Pero en aquel entonces no existía el campo en la UV, en Xalapa, así que me incorporé ese mismo semestre a un entusiasta grupo de primatólogos que estaban impulsando, desde la Facultad de Biología, diversos estudios de conducta con los monos que habitan una de las islas de la laguna de Catemaco.

Así, viajaba regularmente a la selvática región de Los Tuxtlas para realizar estudios de campo y, una vez terminada la cerrera, me fui a vivir a Catemaco para estar de cerca con los macacos. Durante más de dos años hice un estudio de campo sobre la biología reproductiva de las hembras de estos primates, lo que se convirtió en mi tesis de licenciatura que presenté el 27 de enero de 1988.

El mismo año que me titulé de la licenciatura, salió una convocatoria de la Universidad Autónoma de Tlaxcala para estudiar la Maestría en Biología de la Reproducción, muy acorde con lo que estaba haciendo. Así que apliqué, fui aceptado y me fui a vivir a Tlaxcala. Dejé de trabajar con los primates y mis estudios de maestría consistieron en hacer investigación sobre la neurobiología de la reproducción en ratas, utilizando técnicas de biofísica y de histología. El 12 de octubre de 1992, defendí mi tesis de maestría y obtuve el grado.

Durante el curso de la maestría me enteré de algunas opciones para que, terminada ésta, pudiera continuar mis estudios, pero ya de doctorado; fue así que apliqué para ingresar al Doctorado en Ciencias Fisiológicas en el Instituto de Investigaciones Biomédicas de la UNAM, en la Ciudad de México. Fui aceptado y en 1993 inicié esos estudios.

Continué con la línea de investigación sobre neurobiología de la reproducción en ratas, pero me enfoqué al sistema urinario con el que comparte mucho del control nervioso. El 23 de agosto de 1996, un día antes de mi cumpleaños, estuve en la UNAM defendiendo mi tesis y obtuve el grado.

Desde finales de la licenciatura y hasta la fecha empecé a presentar resultados de investigaciones en congresos nacionales e internacionales. Esto me permitió enfrentarme a estudiantes e investigadores de diferentes países, lo que fortaleció mi formación. En el transcurso del doctorado, comencé a realizar publicaciones formales en revistas científicas, labor que he mantenido hasta la fecha. Asimismo, desde la maestría empecé a hacer estancias en diferentes universidades de nuestro país y de los Estados Unidos, lo que me permitió consolidar mi carrera como científico.

Con esta trayectoria, el 31 de julio de 1992 fui contratado como investigador en la Universidad Veracruzana y aquí sigo, con la camiseta bien puesta, a casi 29 años de mi ingreso. En todos estos años, además de mi producción científica, he mantenido ininterrumpidamente mis actividades como docente, conferencista, director de tesis de todos los niveles, jurado de exámenes profesionales, revisor de proyectos y publicaciones científicas, entre otras actividades.

También he realizado diversas acciones de gestión, pues, desarrollar investigación científica depende mucho de la obtención de recursos extraordinarios. Como estudiante de doctorado, tuve la fortuna de integrarme a un programa de la UNAM que capacita a sus estudiantes para la gestión de recursos para la investigación. Así obtuve mis primeros apoyos económicos externos para realizar trabajo de investigación y hacer movilidad nacional y al extranjero, incluyendo un apoyo de la Agencia para el Desarrollo Internacional de la Embajada de Estados Unidos en México, que me permitió visitar y consolidar investigaciones en la Universidad de Rutgers, en la ciudad de Newark, New Jersey, EUA.

Como investigador de la Universidad Veracruzana mi trabajo de gestión ha sido diversa. Desde 1997 a la fecha he gestionado de manera periódica recursos económicos para realizar trabajo de investigación; he participado en la creación e impulso de programas de posgrado que ahora cuentan con el reconocimiento nacional de calidad; fui el promotor para la creación tanto de mi instituto de adscripción como de su actual planta física e infraestructura científica; he impulsado la contratación de nuevos investigadores que a la fecha le dan prestigio a nuestra Universidad; he realizado una gestión administrativa adecuada cuando me ha correspondido estar al frente de programas y entidades; y como ex integrante del Consejo Universitario General (CUG) participé en la Comisión Transitoria para la Revisión e Integración del Anteproyecto de Ley Orgánica de la UV, lo que me permitió conocer a fondo nuestra Legislación Universitaria.

Todo ello me ha permitido tener diferentes reconocimientos académicos. En 1994 ingresé al Sistema Nacional de Investigadores (SNI) y me he mantenido en él de manera ininterrumpida; en el 2000 fui aceptado en la Academia Mexicana de Ciencias (AMC) y me mantengo activo; también en el 2000 recibí el reconocimiento como profesor con perfil PROMEP (ahora PRODEP), el cual mantengo hasta la fecha; el 6 de julio de 2019 recibí el grado de Doctor Honoris Causa; y he sido aceptado como integrante de diversas asociaciones científicas.

Considerando la escuela académica que he ido dejando en este tiempo, desde hace cuatro años tomé la decisión de redirigir mi trabajo a impulsar la mejora de la Universidad Veracruzana. Contendí dignamente en 2017 para conducir los destinos de la UV y hoy, a casi 4 años de distancia, en este 2021 volveré a postularme para la altísima responsabilidad de Rector de mi alma mater y dirigirla, junto con su comunidad universitaria, con empeño y entusiasmo. Espero contar con tu apoyo.

 

Por Jorge Manzo Denes*
* Es científico de la Universidad Veracruzana en el campo de las neurociencias, con especialidad en el autismo; docente del Doctorado en Investigaciones Cerebrales; profesor con perfil PRODEP; miembro del Sistema Nacional de Investigadores y miembro de la Academia Mexicana de Ciencias. Fue Coordinador de la Maestría y Doctorado en Neuroetología, así como fundador y director del ahora Instituto de Investigaciones Cerebrales, y ha sido organizador de múltiples actividades docentes, así como conferencista en diversas instituciones. Es evaluador de proyectos Conacyt y revisor de manuscritos científicos en diversas revistas especializadas. Autor de numerosos artículos científicos nacionales e internacionales.

Biografía extensa

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